Foco-fijo: comenzó en un principio como la imitación de un perenne espectador del antiguo programa Sábado Sensacional, conducido por el difunto Amador Bendayán, luego sus características actitudes fueron moldeando esa personalidad que la gente recuerda: la búsqueda de su novia, su afición por el canto y el arte en general y la ternura que despertaba en las mujeres.

El Portu Francisco: tal vez el único portugués caracterizado por un actor que no resumía las eternas características de los anteriores (especulador, ignorante y despota), éste era humano, pícaro y muy familiar, mostraba el lado oculto del portugués, incluso la trastienda.

Los Woperó: tal vez desde el punto de vista rating, el más exitoso de los personajes, dos jóvenes de la época, empeñados en demostrar que la verdadera nota era el arte y la cultura, siempre eran capturados "in fraganti" por un inocente policía (comejobo), que los amenazaba hasta que ellos, con una llamada telefónica influyente le hacían olvidar todo.

Los papeados: parodia de los físico culturistas que rayan en el narcisismo, la vida en el gimnasio, demostraba que los músculos no les servían para otra cosa más que para exhibirlos, y que eran inversamente proporcionales a su cerebro.

Los Yoldan: dos jóvenes de origen humilde completamente alienados por la moda "Jordan", se enfrenta a la vida diaria con la sola defensa de sus ropas y extraños peinados.

Beto el pavo de los 70': un hombre de edad que se quedó en el tiempo, cree que la época no ha pasado y se encuentra con un entorno extraño, como no sale de su estudio, pregunta por lugares, marcas, y artistas desaparecidos.

Guaraira e Inger (los Hippies): parecidos en algo a Beto, pero totalmente trastornado por un pasado de drogadicción, son totalmente musicales y alegres a pesar que viven en una nube.
Jairo Restrepo (los Colombianos): éste simpático enanito, valiente y retador, era el líder de tres ilegales colombianos que buscaban trabajo, dispuestos aparentemente a lo que sea, sólo se detenían ante la amenaza de la deportación.

Yonder el maracucho: el lado humano de un homosexual que nunca dejó ver una cara desagradable, colaborador y atento, hacía enrojecer a los "machos vernáculos".

El viejo Camilo: El típico viejo refunfuñón que tenemos en la casa, quejándose de todo lo que puede, pero, sin embargo sinvergüenza y pícaro, deja ver un lado noble, a veces.

Chepina Viloria: tal vez una de las pocas caracterizaciones de mujer hecha por un hombre, donde se olvida esto. Chepina es la típica mujer clase media venezolana, que lucha , sufre y se defiende de una sociedad que la presiona y que sólo puede vencer con su gracia.

El Chunior: el locutor cursi, ridículo y pasado de moda, que no tiene noción de la responsabilidad que significa un micrófono, para cometer los errores más estrafalarios. Sin embargo tiene éxito en el rating. Una lamentable realidad.

Happy Harry: un cuasi indigente bizco que se cree serenatero romántico, desafinado e inoportuno, interrumpe momentos clave con su frase: "vamos a alegrarle la velada a esta linda parejita!"